lunes, 29 de octubre de 2007

The doors, la experiencia revive en el auditorio

En 1969 Jim Morrison, Ray Manzarek y Robbie Krieger visitaron nuestro país por tan solo dos días. En aquel tiempo "The doors" se presentaría en el forum de los hermanos Castro para una audiencia elitista de no mas de 50 personas mientras Jim se encontraba bajo los efectos de la droga y molesto por que el quería "ver a la masa". Al siguiente día se le contrato una gruppie que lo acompaño a teotihuacan para escalar la piramide del sol y regreso así el grupo psicodelico a Los angeles en menos de 48 horas.
Mas de 30 años pasaron para que los Doors pisaran nuevamente el suelo mexicano y después del concierto celebrado el pasado 2 de Octubre se anució que abrirían una nueva fecha: 26 de Octubre en el auditorio nacional.

La cita era a las 20:00 horas en la entrada del audiotorio; la gente, los de prensa, los de logística, los chavos que llegaban con sus camisetas de Jim, los pantalones desquebrajados, las botas de uso rudo, y los pañuelos en la cabeza no se limitaron a una generación joven como paso en el festival de Monterey hace ya casi 40 años. Todos estabamos en espera de ver nuevamente al grupo legendario de los sesenta no importando en que carro llegaramos o si habiamos utilizado el metro. La música de fondo en la primera explanada del audiotorio invitaba a distintos personajes a sentarse y escuchar o platicar entre ellos (aún sin conocerse) sobre el evento que se lleva a cabo: "!Regresaron, Los Doors regresaron a México!", "¿cuánto por la chamarra y la tasa?", "...Yo vine incluso el 2 de octubre y ahora si se que no se olvida..." esto y más se oía en los pasillos antes de acceder por la puerta 9 al palco asignado.
Ocho y media de la noche: las luces se apagan, el escenario se torna rojo y mientras la multitud aplaude y gritonea al unisono THE DOORS, THE DOORS, THE DOORS... una luz estrobo lanza luces imitando a un trueno, la música de fondo entona los primeros compaces de "Raiders on the storm" y de pronto entre la bruma y la luz, Brett Scallions, Ray y Robbie aparecen en escena para entonar sin error alguno la clásica "Love me two times". En ese momento la gente se pone de pie, canta, levanta las manos, y desde los niños de 8 años, hasta los señores de 60 bailan como si durante un momento todo volviera a ser lo mismo que en aquellos años. Quién diría que no volverían a tomar asiento en mas de dos horas.

Le siguieron así "Break on through" , "Waiting for the Sun", "love peace Frog", "when the music over", "The scream of the butterfly", entre otros tanto éxitos. Para las 9:17 de la noche el escneario se tornaba azul y los integrantes de la banda se colocaban en un rincón las mascaras de calavera (si, esas de plástico que venden en el tianguis) y comenzarón a entoncar "alabama song" mientras Brett gritaba en un excelente español "!Felíz día de muertos!".

El concierto fué grande, no solo por las dos personalidades que han sido para el mundo de la música Robbie y Ray, ni tampoco por la voz de Brett que en ningun momento intento suplir el papel de Morrison; contó mucho el tratar de hablar durante casi todo el concierto en español y el espectáculo que cada uno de los integrantes otorgó al publico minuto a minuto.

Datos Curiosos:

Ray Manzarek hablo sobre el presidente George Bush y dijo que este y sus ideas de sacar a los migrantes de Estados Unidos se podían ir por el caño, "Por que los mexicanos, nosotros los gringos, los africanos, erupeos y todos somos hermanos" (esto lo hizo para comenzar a entonar "Five to One".

    Robbie Krieger interpretó un fragmento de "Eleanor Rugby" éxito de los beatles en el tercer bloque del concierto.

    Brett Scallions rompió su pantalón de cuero durante la interpretación de la primera rola, y a la mitad del concierto bromeo diciendo "my balls want go to the party" por que la rasgadura que comenzó en la parte baja del pantalón se extendió hasta la el cierre del mismo.

    Desde las 9:45 de la noche el público pudo ver la bandera de México presente en el escenario y escuchar alagos como "son el mejor público que hemos tenido"

Ray toco por mas de 4 minutos con su pie derecho encima del piano electrico durante la canción final "Light my fire"

Sé que no volverá a ser lo mismo que en los sesenta, que Jim no volverá a los escenarios para desafiar a las autoridades con sus palabras; que quizá la única manera de volver a escuchar el himno "the end" será solo en mis discos. Pero la ideología, las costumbres, la gente sigue siendo la misma, bailando, brincando, haciendo señas de amor y paz y esto pasa de generación a generación.

La pregunta que dejo al aire después de haber visto a mi grupo favorito es ¿cuándo regresarán los conciertos de amor y paz, y los jóvenes en las calles pidiendo ser escuchados?
Carla Cisneros Uribe ("Mr.pink" //Quítate que estorbas todos los jueves de 19:00 a 20:00 horas por www.radiofusion.org.mx)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Buena crónica, tuvo que ser bonito nunca será como con el único e inigualable Jim, pero ver a Manzarek o Krieger como unos niños disfrutando de sus viejos éxitos no tiene precio. Ellos llenaron nuestra vida de buena música. Brett Scalions en Fuel no lo hacía mal, la suya es una díficil papeleta.
Un saludo desde España.